Eras en el tiempo de los juegos
en el mundo de los sueños, vida y muerte solo vos.
Eras una flor de pies descalzos,
que se abría entre los charcos,
en la bruma del zanjón...
Juntos conocimos a los saltos
la frontera del asfalto, con mi asombro y tu temor, ay.
Eras una hilacha sin colores
enganchada a mis amores, eras todo, solo vos.
Hoy ya lo ves,
se va achicando el cielo entre los techos
bruma y zanjón
se arrinconaron grises en mi pecho.
Yo, fui la aventura quo buscó un país
con la esperanza del final feliz
y ya lo ves, en que silencio estoy,
mirando el rastro de tu paso que marcó,
tu corazón...
Hoy ya no estás
mi sed mordió tu noche desteñida,
hoy ya no estás
y qué sentido tiene estar con vida.
Vos, al regresar también mi corazón
quedó enganchado al borde del zanjón
sin fe, sin paz, como una hilacha gris...
Hoy que no estás.